El pago en cripto sigue la misma lógica que las licencias: fuera del circuito bancario español, una sala extraterritorial acepta con más soltura bitcoin, ether o USDT que un operador atado a pasarelas nacionales.
El bloque va de las monedas principales —bitcoin, ether, USDT, USDC— a variantes menos vistas como litecoin, XRP, solana, TRX, ADA, DOGE, bitcoin cash o BNB, y a la promesa de anonimato que rodea a estas salas.
Esa promesa tiene techo: la conversión a euros, o la propia sala, pueden pedir verificación en algún punto de la cadena.
