El casino en vivo repite el patrón de las tragaperras con sus propias reglas: punto y banca, bingo y black jack tienen cada uno su orden ministerial, así que una licencia general no cubre las tres mesas por igual.
El bloque reúne ruleta, blackjack y baccarat con crupier real, el punto y banca como variante propia de este mercado, bingo, keno, dados y formatos de plató como Crazy Time o Monopoly.
Esa fragmentación por modalidad es una particularidad española: en otros mercados una sola licencia suele bastar para toda la mesa en vivo.
