En España no se homologa el estudio que programa una tragaperra, sino el operador que decide ofrecerla: por eso el mismo catálogo de software aparece tanto en una sala con DGOJ como en una extraterritorial, sin que esa presencia certifique a ninguna de las dos.
Entre las firmas del catálogo figura el español R Franco junto a sellos especializados como Hacksaw, Thunderkick o Yggdrasil, y los grandes generalistas —Playtech, NetEnt, Evolution— que reparten el mismo software entre salas de uno y otro régimen.
«Proveedor certificado en España» es, casi siempre, una frase imprecisa: lo que se certifica es la oferta del operador, no el catálogo del estudio.
